LLEVEN ADELANTE LA RENOVACIÓN DE LA IGLESIA PROMOVIDA POR EL CONCILIO: PALABRAS DE LEÓN XIV AL CAPÍTULO GENERAL DE LA CONGREGACIÓN DE VALLOMBROSA DE LA ORDEN DE SAN BENITO (28/06/2025)

Por la mañana de este 28 de junio, el Papa León XIV recibió en la Sala del Dicasterio a los participantes en el Capítulo General de la Congregación de Vallombrosa de la Orden de San Benito. «Que nada les impida la original exigencia de reformar, renovar y hacer sencilla aquella vida cristiana que todavía puede ensanchar los horizontes y el respiro de toda existencia humana», les dijo el Santo Padre, exhortándolos a superar la auto referencialidad, intensificar los vínculos de comunión, ser más pobres y escuchar a los pobres. Reproducimos a continuación, el texto de su mensaje, traducido del italiano:

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
¡La paz esté con ustedes!

Ante todo, bienvenidos, buenos días a todos.

Saludo al Abad General, que fue elegido nuevamente, y les agradezco a todos por el don que su vida monástica representa, recordando a toda la Iglesia la primacía de Dios como fuente de alegría y principio de transformación personal y social.

Como al inicio de su historia, cuando San Juan Gualberto obedeció a la vocación que lo impulsaba a una mayor autenticidad, nos encontramos nuevamente al alba de un milenio en el que entre muchos temores todo el mundo parece reconfigurarse. No se trata de abandonar los desafíos de nuestro tiempo, sino de habitarlos con la profundidad de quien sabe hacer silencio y escuchar la Palabra de Dios, para darla a la luz en la cultura que cambia.

La fragilidad de esos inicios puede inspirar y consolar las fragilidades presentes. Somos, a menudo, menos fuertes que en el pasado, menos jóvenes, menos numerosos, a veces heridos por los límites y los errores humanos, pero el Evangelio acogido sine glossa nunca dejará de difundir el perfume de su belleza. Que nada les impida la original exigencia de reformar, renovar y hacer sencilla, para beneficio de todos, esa vida cristiana que todavía puede ensanchar los horizontes y el respiro de toda existencia humana.

Ya en 1973 San Pablo VI recordaba de esta forma a su Fundador y los primeros pasos de la Congregación: «Él quiso un “ novum institutum”, que volviera a las fuentes genuinas de la oración y el apostolado, como habían hecho los Apóstoles, los Padres de la Iglesia y su San Benito; y los primeros hermanos, que se agruparon a su alrededor, en Vallombrosa, buscaron y encontraron precisamente esa “ nova conversio”, que era sentida por ellos como fuente de santificación personal, pero que debía además mostrarse como fermento y levadura de vida nueva» [1].

El Papa Montini – quizás, muchos de ustedes eran jóvenes monjes en aquel tiempo… algunos de ustedes, sin embargo veo a muchos jóvenes –, él insistía en la actualidad de aquellos inicios, observando que «la renovación de las órdenes religiosas y en general la actualización de la Iglesia, en el clero y el laicado, son los puntos más vivos y apasionantes del Concilio y del post Concilio» [2].

Mi amado predecesor, el Papa Francisco, nos exhortó incansablemente a todos nosotros a hacer avanzar la renovación de la Iglesia promovida por el Concilio Vaticano II. Esto nos sigue pidiendo vencer la auto referencialidad, ser más pobres y a la escucha de los pobres, intensificar los vínculos de comunión. En particular, que la comunión con las demás congregaciones de los hijos e hijas de San Benito los ayude a permanecer fieles a la Regla, en diálogo con el mundo contemporáneo. Siempre nueva, de hecho, es la búsqueda de una espiritualidad en la cual oración, trabajo y alegría se entrelacen en la fidelidad a los lugares y cosas de cada día. Sean testigos atentos y hospitalarios de ello.

Los animo a mirar hacia adelante con esperanza, con un pensamiento afectuoso también para todos sus hermanos, mientras que de corazón les imparto la bendición apostólica. Gracias.


[1] Discurso al Consejo General de la Congregación Benedictina de Vallombrosa, 28 de marzo 1973

[2] ibid.

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