“NOSTRA AETATE” ADOPTÓ UNA POSTURA FIRME CONTRA EL ANTISEMITISMO: PALABRAS DE LEÓN XIV A LA UNITED JEWISH APPEAL-FEDERATION OF NEW YORK (15/06/2026)
Distinguidos representantes de la United Jewish Appeal-Federation of New York, queridos amigos:
Que la paz esté con ustedes.
Es una alegría darles la bienvenida al Vaticano esta mañana. Su organización sirve como un instrumento para la filantropía judía global, proveyendo ayuda humanitaria esencial y servicios sociales a poblaciones vulnerables – por ejemplo, las que viven en pobreza, los refugiados, las personas mayores y con discapacidades – en Nueva York, el Estado de Israel y más de 70 países. Estos esfuerzos reflejan un claro reconocimiento de la dignidad humana y la fraternidad, que resuena con el compromiso de la Iglesia con el desarrollo humano integral y el llamado a amar a nuestro prójimo.
Este compromiso compartido encuentra significado especial a la luz de nuestra historia común. Hace 66 años, una delegación de su organización fue recibida por el Papa Juan XXIII. Con las sencillas pero profundas palabras “Yo soy José, su hermano” (Gen 45, 4), citando el libro del Génesis, afirmó nuestra humanidad común así como nuestra descendencia espiritual compartida en Abraham, Isaac, Jacob y José. Más tarde, se preparó un tratado describiendo una nueva relación entre la Iglesia Católica y el Judaísmo. Este tratado formó los cimientos de lo que se convirtió en el «corazón y núcleo generador» (Discurso en ocasión del 60º aniversario de Nostra aetate “Caminando juntos en la Esperanza” 28 de octubre 2025) de Nostra aetate, la declaración del concilio Vaticano II sobre la relación de la iglesia con las religiones no cristianas.
Ese documento histórico, cuyo 60º aniversario la Iglesia celebró el año pasado, «abrió un nuevo horizonte de encuentro, respeto y hospitalidad espiritual» (Audiencia General, 29 de octubre 2025). Afirma, entre otras cosas, la verdad de qué pertenecemos a una sola familia humana. De esta forma, plantó una semilla de esperanza que «ha crecido como un magnífico árbol… ofreciendo refugio y mostrando los ricos frutos de entendimiento, amistad, cooperación y paz» (Discurso en ocasión del 60º aniversario de Nostra aetate “Caminando juntos en la Esperanza” 28 de octubre 2025). Al reconocer la inherente dignidad de todos los hombres y mujeres, Nostra aetate tomo una firme posición contra el antisemitismo y declaró que la iglesia rechaza toda forma de discriminación o acoso debido a la raza, el color, la condición de vida o la religión (cf. Nostra aetate, 4-5). En un mundo un herido por la división y el conflicto, nos llamó a ir más allá de la incomprensión hacia la colaboración por el bien común.
Este mismo espíritu de solidaridad encuentra expression concreta en nuestra preocupación compartida por los necesitados. En mi Exhortación Apostólica Dlexi te, observe que «el amor es sobre todo una forma de mirar la vida y una manera de vivirla» (120). El servicio a los pobres, los marginados y los indefensos es una forma de encontrar lo sagrado; a través de ellos la voz Divina sigue hablándonos (cf. ibid., 5). Como el profeta Isaías nos recuerda, cuando compartimos nuestro pan con el hambriento y cuidamos a los necesitados «la luz del Señor se habrá paso como la aurora» (cf. Is 58, 7-8). Esa luz nos invita a mirar el servicio a los vulnerables como un sendero que abre los corazones y renueva la sociedad.
Queridos amigos, les agradezco por la dedicación con la que asisten a los pobres y necesitados, confrontan el odio y la intolerancia, y trabajan para construir un mundo mejor para todos. Que su misión fortalezca el diálogo, profundice el entendimiento mutuo y contribuye a la paz que tanto necesita nuestro mundo. Por favor, estén seguros de mis oraciones por ustedes, por sus seres queridos y por aquellos a los que sirven. Gracias.

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