ANTE LOS CONFLICTOS, QUE LOS CRISTIANOS DEN TESTIMONIO DE UNIDAD: CARTA DE LEÓN XIV A TAWADROS II POR EL DÍA DE LA AMISTAD COPTO-CATÓLICA (15/05/2026)
Su Santidad, querido hermano en Cristo:
¡Cristo ha resucitado! Al-Messih qam!
Bajo la alegre luz de la Pascua, me alegra saludarle en esta propicia ocasión del Día de la Amistad entre Coptos y Católicos, continuando así la noble tradición de mi amado predecesor el Papa Francisco.
Este Día de la Amistad, cuya idea se originó con Su Santidad, celebran las relaciones entre la Sede de Pedro y la Sede de Marcos, y es realmente una iniciativa significativa. Para nosotros los cristianos, la amistad no es un sentimiento vago; se encuentra en el corazón mismo de nuestra vida y nuestra fe. Porque el Señor mismo nos llamó sus amigos (cf. Jn 15, 15), y nos enseña que «nadie tiene amor más grande que este, entregar su vida por sus amigos» (Jn 15, 13). Es así que, imitando la amistad de Cristo hacia nosotros, seremos capaces de fortalecer la amistad entre nosotros mismos, y entre nuestras Iglesias, mientras seguimos dando testimonio juntos de la filantropía divina por toda la humanidad.
Esta peregrinación de amistad ha permitido a nuestras Iglesias, separadas por siglos de incomprensión, comprometerse en un diálogo teológico sumamente fructífero iniciado hace más de 50 años por San Pablo VI y Su Santidad el Papa Shenouda III, de bendita memoria. Este diálogo, que inicialmente fue bilateral, ha venido ocurriendo desde 2003 dentro del marco de la Comisión Conjunta Internacional para el Diálogo Teológico entre la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas Orientales, cuyos tres documentos de mayor importancia demuestran un entendimiento teológico creciente. Espero que esta Comisión, cuyo Comité de Coordinación está actualmente reuniéndose en Roma, pueda terminar su trabajo lo más pronto posible con todas las Iglesias de la familia Ortodoxa Oriental, para poder responder a la oración de Cristo «que todos sean uno» (Jn 17, 21).
Aprovecho también esta oportunidad para expresar mi sentida gratitud a Su Santidad y a la Iglesia Ortodoxa Copta por la hospitalidad realmente fraterna ofrecida a los participantes en la Sexta Conferencia Mundial de la Comisión para la Fe y el Orden, incluyendo a una gran delegación católica, que se realizó en el Monasterio de San Bishoy, en Wadi El Natrun, el pasado octubre de 2025. Confío que las reflexiones realizadas en el 1700 aniversario del Primer Concilio Ecuménico reactivarán nuestro deseo por alcanzar la unidad visible de la Iglesia – una unidad enraizada en el único bautismo que profesamos en el Credo Niceno, y la cual, pido sinceramente, podremos alcanzar.
En un tiempo en que nuestro mundo es afligido por tantos conflictos, particularmente en Medio Oriente, los cristianos deben, más que nunca, luchar por una unidad plena para que podamos dar testimonio juntos del Príncipe de la Paz. Al hacerlo, podemos confiar en la intercesión poderosa y el ejemplo de incontables mártires que han sufrido en el nombre de Cristo.
Su Santidad, mientras nuestras Iglesias se preparan para la fiesta de Pentecostés, pido para que el Espíritu Santo, fuente y dador de todos los dones, guíe a los Coptos y los Católicos en nuestra peregrinación común en la verdad y la caridad hacia la comunión plena. Esperando tener la alegría de encontrar a Su Santidad personalmente, le aseguro mis oraciones mientras le envío un abrazo fraternal de paz en Cristo, nuestro Señor resucitado.
Desde el Vaticano, 4 de mayo 2026
LEÓN PP. XIV

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