QUE LOS RECURSOS SEAN UTILIZADOS CON SABIDURÍA Y EN EL RESPETO A LA JUSTICIA: PALABRAS DE LEÓN XIV A PEREGRINOS DE LA CERVECERÍA AUGUSTINER BRÄU (09/05/2026)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
La paz esté con ustedes.
Su Eminencia, queridos hermanos y hermanas:
Me alegra recibirlos en su peregrinación a Roma. En particular, expreso mi gratitud por su decisión de honrar el aniversario de mi elección a la Sede del Apóstol Pedro de esta manera, y por su apoyo en la oración hacia mi ministerio.
Han presentado amablemente – o presentarán – algunos de los productos de la cervecería en Münich, que me alegra decir he visitado. Este gesto considerado de cercanía, por el que estoy agradecido, me da la oportunidad de ofrecerles dos puntos de reflexión. El primero es su conexión con la Orden Agustina, que naturalmente ha tenido un muy significativo impacto en mi propia vida. Como ya tuve oportunidad de decir, San Agustín «nos recuerda que todos tenemos dones y talentos otorgados por Dios, y nuestro objetivo, plenificación y alegría vienen de ofrecerlos de regreso en el servicio amoroso a Dios y en el servicio a nuestro prójimo» (Video mensaje a la Provincia Agustina de Santo Tomás de Villanova, 29 de agosto 2025). Es mi esperanza, entonces, que es su peregrinación no sólo los fortalezca en su fe, sino los inspire a seguir sirviendo a sus hermanos y hermanas, especialmente a los más necesitados.
El segundo punto viene de la Carta encíclica Laudato si’ – sobre el cuidado de nuestra casa común – escrita, como saben, por el Papa Francisco, cuyo primera aniversario de su fallecimiento recientemente conmemoramos. En ese importante documento, él habló elocuentemente acerca de la grandeza de toda la creación otorgada por Dios, que incluye tanto a los animales como el alimento y la bebida que nos sostiene. El enfatizó que cada elemento y criatura es un reflejo del amor sin fronteras de Dios, y que «todo es, por así decirlo, una caricia de Dios» (n. 84). Esta observación nos llama a la gran responsabilidad no sólo de cuidar la creación sino de asegurar que sus recursos siempre sean utilizados sabiamente y con una mirada hacia la justicia, que es un pre-requisito para la paz. Cuando vuelvan a casa, los animo, entonces, a seguir haciendo su parte en la promoción de un enfoque justo y efectivo por el cuidado de la creación, tanto profesional como personalmente, por el bien común.
Con estos breves pero sentidos pensamientos, los encomiendo a ustedes y a sus familias a la intercesión de María, Madre de la Iglesia, y con gusto les imparto mi bendición.

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