SAN JOHN HENRY NEWMAN, EJEMPLO DE LA BÚSQUEDA DE LA VERDAD QUE ILUMINA Y SALVA: COMENTARIO DEL CARDENAL ROCHE SOBRE LA FIGURA DE ESTE DOCTOR DE LA IGLESIA (03/02/2026)

El Cardenal Prefecto del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos explica la decisión del Papa León XIV de inscribir al santo en el Calendario del Rito Romano el 9 de octubre como memoria facultativa: «La inclusión de esta celebración nos ayuda a contemplar a San John Henry Newman como un hombre guiado por la “luz amable” de la gracia de Dios para encontrar la paz en la Iglesia católica». Reproducimos a continuación el texto completo del comentario, traducido del italiano:

El 1 de noviembre de 2025 el Papa León XIV celebró en la Plaza de San Pedro la Solemnidad de Todos los Santos en presencia de los representantes del mundo educativo llegados a Roma para el Año Santo: en tal ocasión proclamó al presbítero San John Henry Newman Doctor de la Iglesia y «copatrono, junto con Santo Tomás de Aquino, de todas las personas que forman parte del proceso educativo» (Papa León XIV, Homilía).

El Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha promulgado un Decreto en nombre del Santo Padre (Prot. N. 760/25, de fecha 9 de noviembre de 2025, Fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán), con el que San John Henry Newman, presbítero y Doctor de la Iglesia, ha sido inscrito en el Calendarium Romanum Generale el 9 de octubre, con el grado de memoria libre. Junto con el Decreto han sido publicados, en lengua latina, los textos que deben incluirse en todos los Calendarios, en el Missale Romanum, en la Liturgia Horarum y en el Martyrologium Romanum. Compete a las Conferencias Episcopales traducir, aprobar y, después de la confirmatio/recognitio de este Dicasterio, publicar los textos litúrgicos para dicha celebración, como lo establecen las normas vigentes [cf. Carta Apostólica en forma de Motu Proprio Magnum Principium en AAS 109/10 (2017) 967-970; Decreto de aplicación Postquam Summus Pontifex en Notitiae 57 (2021) 152-222].

La inscripción de San John Henry Newman en el Calendarium Romanum Generale con motivo de su proclamación como Doctor de la Iglesia universal, tiene como objetivo proponer su figura como un ejemplo extraordinario de la búsqueda constante de la verdad que ilumina y salva.

En la homilía de la Celebración eucarística durante la que se realizó el Rito de la Proclamación de San John Henry Newman, el Papa León XIV recordó que «la referencia a la oscuridad que nos rodea nos remite a uno de los textos más conocidos del Santo … el himno Guíame, Luz amable». Y continuó diciendo: «Es tarea de la educación ofrecer esta Luz amable a aquellos que, de otro modo, podrían quedarse prisioneros de las sombras particularmente insidiosas del pesimismo y el miedo. Por eso me gustaría decirles: desarmemos las falsas razones de la resignación y la impotencia, y difundamos en el mundo contemporáneo las grandes razones de la esperanza». El difunto Papa Francisco, en la Encíclica Dilexit nos, también destacaba otro hecho significativo de la vida de San John Henry Newman que «tomó como lema la frase Cor ad cor loquitur, porque más allá de toda dialéctica, el Señor nos salva hablando a nuestro corazón desde su Corazón sagrado. Esta misma lógica hacía que para él, gran pensador, el lugar del encuentro más hondo consigo mismo y con el Señor no fuera la lectura o la reflexión, sino el diálogo orante, de corazón a corazón, con Cristo vivo y presente» (n. 26).

En los textos litúrgicos para esta celebración, la Oración colecta nos revela la esencia del camino espiritual del Santo: Dios lo ha guiado con su “luz amable” hasta conducirlo a la paz de su Iglesia. Su viaje se convierte en una inspiración y un motivo de súplica también para nosotros, que deseamos ser sacados de las sombras y las apariencias, para llegar a la luz plena de la verdad.

La propuesta de las lecturas bíblicas quiere iluminar algunas características de la vida y de la persona del Santo. La primera lectura, tomada del Libro del Eclesiástico, presenta a un hombre que, por voluntad del Señor, está lleno del espíritu de inteligencia (cf. Sir 39, 8-14). El Salmo (Sal 39, 2 y 4ab. 7-8a. 8b-9. 10) con su responsorio – Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad – hace que la asamblea exprese su deseo de vivir, como el Santo, la plena docilidad a la voluntad de Dios, incluso en las situaciones adversas. El pasaje evangélico, precedido por la aclamación con la que la asamblea reconoce y acoge al único Padre que están en el cielo y al único maestro, Cristo (cf. Mt 23, 9b. 10b), está tomado del Evangelio según San Mateo (Mt 13, 47-52) en el que el Reino de Dios se parece a una red que se echa en el mar y recoge toda clase de peces. Solo quien se hace discípulo puede comprender la parábola del Reino, convirtiéndose de este modo como un padre de familia que “va sacando de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas”. John Henry Newman se hizo discípulo en búsqueda de la verdad de Dios: por esto se convirtió para la comunidad de los creyentes en un Doctor de la fe, capaz de sacar de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas, bebiendo de todo el tesoro de a revelación, de la que la sabiduría de los Santos non deja nunca de beber.

En la Liturgia de las Horas se propone, después de la nota hagiográfica, como segunda lectura del Oficio de Lectura un pasaje tomado de la Apologia pro Vita Sua, obra escrita por el Santo en 1864, en la que él narra su propia experiencia de conversión al catolicismo, comparándola a un barco que entra en el puerto después de haber dejado atrás el mar agitado.

Por último, el Martyrologium Romanum coloca el elogio del Santo Doctor en el primer puesto entre los Santos recordados el 9 de octubre.

La inscripción de esta celebración en el Calendarium Romanum Generale nos ayuda a contemplar a San John Henry Newman como un hombre conducido por la “luz amable” de la gracia de Dios para encontrar paz en la Iglesia católica. Sus aportes de gran relevancia teológica y eclesiológica, así como sus composiciones poéticas y devocionales, siguen inspirando el camino espiritual e intelectual de los fieles, mientras que su constante búsqueda por salir de las sombre y de las apariencias y llegar a la plenitud de la verdad, siguen siendo un ejemplo luminoso para todo discípulo del Resucitado.

Arthur Card. Roche
Prefecto del Dicasterio para el Culto Divino
y la Disciplina de los Sacramentos

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