PROCLAMAR LA FRATERNIDAD A UN MUNDO QUE REDUCE LA PAZ A “UTOPÍA OBSOLETA”: MENSAJE DE LEÓN XIV PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LA FRATERNIDAD HUMANA (04/02/2026)

En su mensaje para la Jornada Mundial de la Fraternidad Humana, dado a conocer este 4 de febrero, y con motivo de la entrega del Premio Zayed dedicado a ella, el Papa León XIV la califica de “necesidad urgente”, más fuerte que los conflictos, las diferencias y las tensiones. Sin embargo, advierte que “quedarse en el terreno de las ideas también será la ruina de tales aspiraciones”. Finalmente, exhorta a considerar al “otro” como hermano o hermana, y nunca como un “extraño” o una “amenaza”. Transcribimos a continuación el texto de su mensaje, traducido del inglés:

Queridos hermanos y hermanas:

Con gran alegría y un corazón lleno de esperanza, me dirijo a ustedes por primera vez con ocasión de la Jornada Mundial de la Fraternidad Humana y el 7º aniversario de la firma del Documento sobre la Fraternidad Humana por el Papa Francisco y el Gran Imán Ahmad Al-Tayyeb. En esta ocasión, celebran lo que es más valioso y universal de nuestra humanidad: nuestra fraternidad, ese vínculo inquebrantable que une a todos los seres humanos, creados a imagen de Dios.

Hoy, la necesidad de esta fraternidad no es una ideal lejano sino una necesidad urgente. No podemos ignorar el hecho de que muchos de nuestros hermanos y hermanas actualmente sufren los horrores de la violencia y la guerra. Debemos recordar que “la primera víctima de toda guerra es la vocación innata de la familia humana a la fraternidad” (Francisco, Carta Encíclica Fratelli tutti, 3 de octubre 2020, 26). En un tiempo en el que el sueño de construir la paz juntos a menudo es despreciado como una “utopía obsoleta” (ibid., 30), debemos proclamar con convicción que la fraternidad humana es una realidad vivida, más fuerte que todos los conflictos, diferencias y tensiones. Es un potencial que debe realizarse a través de un compromiso diario, concreto, al respeto, el compartir y la compasión.

Al respecto, como enfaticé recientemente a los miembros del Comité del Premio Zayed “las palabras no son suficientes” (11 de diciembre 2025). Nuestras convicciones más profundas requieren un cultivo constante a través del esfuerzo tangible. De hecho, “permanecer en el ámbito de las ideas y las teorías, mientras no se logra darles expresión a través de actos de calidad frecuentes y prácticos, eventualmente provocará que incluso nuestras esperanzas y aspiraciones más queridas se debiliten y desaparezcan” (Exhort. Ap. Dilexi te, 4 de octubre 2025, 119). Como hermanos y hermanas, estamos llamados a ir más allá de las periferias y converger en un mayor sentido de pertenencia mutua (cf. Fratelli tutti, 95).

A través del Premio Zayed a la Fraternidad Humana, rendimos tributo hoy a quienes han traducido estos valores en “auténticos testimonios de bondad humana y caridad” (Discurso a los miembros del Comité del Premio Zayed a la Fraternidad Humana 2026, 11 de diciembre 2025). Nuestros premiados – Su Excelencia Ilham Aliyev, Presidente de la República de Azerbaiyán, Su Excelencia Nikol Pashinyan, Primer Ministro de la República de Armenia, la Sra. Zarqa Yaftali y la organización palestina Taawon – son sembradores de paz en un mundo que muy a menudo construye muros en lugar de puentes. Al elegir el exigente camino de la solidaridad sobre la vía fácil de la indiferencia, han demostrado que incluso las divisiones más arraigadas pueden sanarse a través de la acción concreta. Su trabajo da testimonio de la convicción de que la luz de la fraternidad puede prevalecer sobre la oscuridad del fratricidio.

Finalmente, expreso mi gratitud a Su Alteza el Jeque Mohammed bin Zayed Al Nahyan, Presidente de los Emiratos Árabes unidos, por su continuo apoyo a esta iniciativa, así como al Comité Zayed por su visión y convicción moral. Sigamos trabajando juntos para que la dinámica del amor fraterno se convierta en el camino común para todos y que el “otro” ya no se ha visto como un extraño o una amenaza, sino reconocido como un hermano o una hermana.

Que Dios, el Padre de todos, bendiga a cada uno de ustedes, y bendiga a toda la humanidad.

Desde el Vaticano, 22 de enero 2026

LEÓN PP. XIV

Comentarios

Entradas populares