SE DA TESTIMONIO DE DIOS COMPARTIENDO BIENES MATERIALES Y ESPIRITUALES: CARTA DE LEÓN XIV A SUPERIORES MAYORES DE ORDENES MASCULINAS EN ESTADOS UNIDOS (22/07/2026)
Al Reverendísimo Frank Donio, S.A.C.
Director Ejecutivo
Conferencia de Superiores Mayores de Hombres
en los Estados Unidos de América
Me alegró ser informado de que la Conferencia de Superiores Mayores de Hombres está celebrando su 70º aniversario durante la Asamblea Nacional de 2026, que tiene lugar en Phoenix, Arizona, y envío mis cordiales buenos deseos a todos los participantes.
Al conmemorar siete décadas de fomentar la colaboración entre los religiosos masculinos en los Estados Unidos de América, es un tiempo apropiado para dar gracias a Dios por las gracias recibidas durante estos años. En sus esfuerzos por proporcionar un espacio para el diálogo y apoyar el liderazgo de sus comunidades miembros, han ayudado a reforzar el testimonio público de los hombres consagrados que dedican sus vidas al servicio del Evangelio.
Al reflexionar sobre el tema para la reunión de este año, «Uno en Cristo: la vida comunitaria hoy», los animo a considerar la vida comunitaria «como lugar de santificación y fuente de inspiración, testimonio y fuerza en su apostolado» (Discurso a cuatro Institutos religiosos, 18 de septiembre 2025). De hecho, es precisamente a través de compartir todo en común, incluidos los bienes materiales, las experiencias espirituales, los ideales apostólicos y el servicio caritativo, como la presencia oculta del Señor resucitado se hace manifiesta entre ustedes (cf. San Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Vita Consecrata, 42). Confío en que estos días de reflexión, diálogo y oración les permitirán discernir formas para profundizar la comunión fraterna tanto dentro como entre sus Institutos, y de este modo les permita seguir ofreciendo un testimonio unido, gozoso y auténtico de Cristo en las diversas comunidades y apostolados donde prestan servicio.
Con estos sentimientos, les aseguro mi cercanía espiritual y encomiendo la Asamblea Nacional a la amorosa intercesión de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia. A todos los presentes les imparto mi Bendición Apostólica, que con gusto extiendo a todos en las Congregaciones que ustedes representan.
Desde el Vaticano, 16 de julio 2026
LEÓN PP. XIV

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