UNA PAZ DESARMADA Y QUE DESARMA: MENSAJE DE LEÓN XIV POR EL 80º ANIVERSARIO DEL BOMBARDEO ATÓMICO EN HIROSHIMA Y NAGASAKI (05/08/2025)

El Papa León XIV envió el pasado 5 de agosto un mensaje, fechado el 14 de julio, con motivo del 80º aniversario de los bombardeos atómicos en Hiroshima y Nagasaki en el que llama a abandonar las armas nucleares y construir una ética global de fraternidad. A su vez, recuerda que las heridas de 1945 siguen vivas en las calles y corazones de Japón. Compartimos a continuación el texto de su mensaje, traducido del inglés:

A S.E.R. Alexis M. Shirahama
Obispo de Hiroshima

Ofrezco mis cordiales saludos quienes están reunidos para conmemorar el 80º aniversario de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. De manera particular, expreso mis sentimientos de respeto y afecto a los sobrevivientes hibakusha, cuyas historias de pérdida y sufrimiento son un recordatorio inmemorial para todos nosotros sobre la construcción de un mundo más seguro y para fomentar un clima de paz.

Aunque han pasado muchos años, las dos ciudades siguen siendo recuerdos vivos de los profundos horrores causados por las armas nucleares. Sus calles, escuelas y casas aún muestran cicatrices – tanto visibles como espirituales – de ese fatídico agosto de 1945. En este contexto, no dudó en reiterar las palabras utilizadas frecuentemente por mi amado predecesor el Papa Francisco: “La guerra es siempre una derrota para la humanidad”.

Como escribió un sobreviviente de Nagasaki, el Dr. Takashi Nagai: “La persona del amor es la persona de la ‘valentía’ que no porta armas” (Heiwato, 1979). Ciertamente, la verdadera paz demanda abandonar valerosamente las armas – especialmente aquellas con el poder de causar una catástrofe indescriptible. Las armas nucleares ofenden nuestra humanidad compartida y también traicionan la dignidad de la creación, cuya armonía estamos llamados a salvaguardar.

En nuestro tiempo de tensiones y conflictos globales en aumento, Hiroshima y Nagasaki se yerguen como “símbolos de memoria” (cf. Francisco, Carta a S.E.R. Alexis-Mitsuru Shirahama, Obispo de Hiroshima, 19 de mayo 2023) que nos exigen rechazar la ilusión de seguridad basada en la destrucción mutuamente asegurada. En cambio, debemos forjar una ética global arraigada en la justicia, la fraternidad y el bien común.

Es, entonces, mi oración que este solemne aniversario sirva como un llamado a la comunidad internacional para renovar su compromiso en buscar una paz duradera para toda nuestra familia humana – “una paz desarmada y que desarme” (Primera Bendición Apostólica “Urbi et Orbi”, 8 de mayo 2025).

A todos los que celebran este aniversario, de buen grado invoco abundantes bendiciones divinas.

Desde el Vaticano, 14 de julio 2025

LEÓN PP. XIV

Comentarios

Entradas populares