COLABORADOR DE CONFIANZA DE LOS PAPAS: CARTA DE LEÓN XIV AL CARD. GIOVANNI BATTISTA RE (12/10/2026)
Al Sr. Cardenal Giovanni Battista Re
Decano emérito del Colegio Cardenalicio
Venerado y querido hermano:
Después de haber aceptado su renuncia al oficio de Decano del Colegio Cardenalicio, desempeñado egregiamente durante más de seis años, deseo expresarle mi gratitud por el servicio prestado por Su Eminencia, que ha sido para mí y para todos un edificante testimonio de amor a la Iglesia y al Papa.
Llamado ya desde joven sacerdote al servicio de la Santa Sede, usted se convirtió, a través de los numerosos y delicados encargos desempeñados en la Curia Romana, en colaborador de confianza de los Sumos Pontífices, en particular de San Juan Pablo II, quien lo quiso primero como Asesor de la Secretaría de Estado, después como Secretario de la Congregación para los Obispos y, posteriormente, como Sustituto de la Secretaría de Estado.
Al lado del Papa del Gran Jubileo del año 2000, usted dirigió y coordinó eficazmente los múltiples organismos puestos a disposición de su magisterio y de su misión pastoral, acompañándolo en una serie memorable de Viajes Apostólicos por Italia y por todo el mundo. Al comienzo del nuevo milenio, el Santo Pontífice lo puso al frente de la Congregación para los Obispos y lo creó Cardenal.
Este largo camino le ha permitido adquirir un extraordinario conocimiento de la Iglesia universal, enriquecido por muchísimas relaciones personales. Creo no equivocarme al decir que usted, Eminencia, ha sido y es uno de los servidores de la Santa Sede más conocidos y estimados. A ello ha contribuido no poco su estilo abierto, cordial, franco, y su capacidad para afrontar las situaciones y los problemas con sabiduría y concreción, siempre fiel a las enseñanzas de la Iglesia y con gran amor por el Sucesor de Pedro.
En el oficio de Decano del Colegio Cardenalicio, su figura se hizo aún más visible y muchos, en el Pueblo de Dios y no solamente, han apreciado su testimonio sacerdotal en las celebraciones eucarísticas que usted ha presidido, la más reciente con ocasión de las exequias del Papa Francisco.
Querido y venerado hermano, todos hemos admirado siempre en usted el vigor de la fe y del celo en el ministerio, tan bien unidos con los dotes de laboriosidad heredadas de sus raíces familiares y de la amada Val Camonica. Pero el lema que eligió en el momento de su elección al Episcopado, «Virtus ex alto», da testimonio de cuánto ha sabido usted siempre invocar y recibir la fuerza del Señor y de su Gracia, y eso acrecienta en quienes lo conocen la estima y la gratitud.
Con estos sentimientos, le aseguro mi recuerdo en la oración, que encomiendo a la intercesión de la Virgen María y de San Juan Bautista, y de corazón le renuevo mi Bendición, haciéndola extensiva con gusto a sus familiares y seres queridos.
Desde el Vaticano, 11 de octubre de 2026
LEÓN PP. XIV

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